jueves, 3 de septiembre de 2009

5to Piso


· Cielo arriba, suelo abajo. Pan de trigo luz de neón. Yo aquí vivo, quinto piso; no consigo sonreír.
Y la tele es un revólver y el vecino es un caníbal como yo; y hay tanta gente por la calle disimulando la amargura.
Hay tantos lunes que los viernes están armando sindicatos.
Para acudir a la fortuna te venden dioses novedosos, para encontrarse la ternura hay quien se manda una pastilla; y este septiembre tan enero;
y esta sonrisa tan llorona.
Tanto cielo, tanta luz ¿quién me observa desde allí? tantos ríos, tanta sed tanta prisa por llegar.
Y el fútbol de los domingos y el café que abre unos ojos que no ven y hay tanto espacio en el espacio y hay tanta duda en las escuelas
los mercenarios al congreso y otro estratega es emboscado.